Entrar a la Zona Humanitaria es como estar en otro país, tras las puertas que separan la calle de Puente Nayero del resto de la zona, Yasmani nos espera en medio de las casas de madera y la calle destapada; la Policía y la Armada Nacional que cuidan a los habitantes parecen transportarnos a un lugar del que uno solo sabe en la sección de noticias internacionales. Hablamos pasito, no queremos molestar a nadie.  

Puente Nayero tiene una historia violenta, entrar aquí requiere de permisos y acompañamiento del GAULA; las viviendas de palafito con murales de artistas pintados alguna vez fueron “casas de pique”. Antes de convertirse en zona humanitaria tendríamos que haber buscado el permiso de los  “duros” o de los “dueños” para poder entrar.

Palafito en Calle San Francisco, Barrio La Playita

Con nuestro personaje Hilario Reina

Hay calma en el ambiente, las lanchas de los pescadores están en su puerto,  algunos nos miran bien, otros no tanto… Yasmani Grueso nos  cuenta que el trabajo comunitario tiene eso: hay a quienes les gusta y a quienes no.

Estamos grabando y el ruido de una lancha irrumpe con fuerza, ellos, los pescadores, son el motivo de nuestra presencia en el lugar. El líder social, nos  presenta a Hilario Reina, un pescador perteneciente a la Organización de Pescadores de Playa Nayeros  de la que Yasmani hace parte.  

La vida es dura, los servicios públicos no están presentes en toda la calle, la recolección de basuras es escasa y el servicio de agua potable solo llega a la mitad del área que ocupa, de ahí en adelante la única  forma de abastecerse es por las mangueras que podemos ver atravesando el camino.

En la casa de Don Hilario Reina.

La seguridad en la calle la brindan los militares, hace tiempo cuando los habitantes de Nayero se cansaron de vivir amenazados, denunciaron a los de uno y otro grupo violento que peleaban por apoderarse del lugar y sus habitantes. Hasta el día de hoy las amenazas son una constante, la Calle San Francisco es un espacio en calma en medio del caos. Yasmani me señala de lejos otras casas en calles contiguas, que para nadie es un secreto lo que sucede en ellas, pero no se dice en voz alta, es peligroso, por ello la presencia constante de la Armada y el GAULA se ha vuelto la esperanza para quienes viven allá de poder dormir tranquilos. 

2014: El primer Espacio Humanitario en contexto urbano en el mundo.

Yasmani continúa hablándome de la problemática de la zona, observamos al equipo de lejos capturar la entrevista con Hilario, quien cuenta cómo el puerto es también uno de los grandes factores de amenaza para la población de Nayeros. Hablamos de su historia y la de la calle, ambas son historias fuertes y de resistencia, lo que dice demuestra cuán difícil resulta buscar un cambio para la comunidad en un lugar como este. 

Entre la desconfianza y la costumbre de algunos la lucha se hace fuerte, Yasmani saca la foto de su hermana, quien fue  asesinada por la guerrilla; la carga siempre y lo motiva a luchar por un lugar mejor y le sirve para mostrarles a los que dudan, que él no es ajeno a las pérdidas que deja el conflicto. Cuenta que estuvo en la mesa de paz como representante de las víctimas, habla de su trabajo con los pescadores, los niños, los jóvenes y en general las personas de la zona humanitaria que se han unido a esa lucha.

Durante la investigación, Jemny -dueña del Restaurante Palafitos- nos había hablado del lugar, la historia de los palafitos, su herencia náutica y cómo la violencia cambió la visión de estos lugares.

La belleza y practicidad de las casas sobre el mar queda olvidada tras los talegos negros y el descuido que buscaban ocultar los negocios turbios que ocurrían en su interior. Hoy en día, gracias al trabajo de personas como Jemny y Yasmani, viajantes de varios países pueden visitar algunas sin problema, siempre y cuando tengan un buen guía local.  

La tarde se acerca y recibimos una noticia que pone a correr a nuestra productora (más conocida como May), hay derrumbes en la vía que une a Buenaventura con Cali y el carro que nos llevaría de vuelta no ha podido entrar, nos recomiendan que tomemos nuestras cosas y partamos pronto porque el clima no es bueno y podría haber más derrumbes en las vías alternas.

Teníamos planes para aprovechar este día hasta el último minuto, sobretodo una visita al mercado para entrevistar productores de viche.

Donde Lucia Solis en la plaza de mercado cerca al centro de Buenaventura.

Nuestra directora y productora en la Calle San Francisco.

Durante la investigación habíamos entrado en contacto con Lucia Solis, una de las más conocidas productoras de esta bebida y maestra de saberes ancestrales. Recuerdo muy bien ese día, porque traía un cólico menstrual de esos que te doblan.  Habíamos ido a almorzar en el mercadillo frente a la plazoleta de la Alcaldía buscando la auténtica comida del Pacífico y nuestros contactos decían que en ese lugar podríamos encontrar algunas. Al llegar, justamente en la entrada por la calle  primera (calle primera #1-01 para ser exacta), nos encontramos con el local de Lucia Solis, donde se ofrecen los productos de su marca Semillas de Vida

Interesadas como estábamos en contactar a sabedores y maestros de oficios tradicionales, saludamos y quedamos en volver después del almuerzo. Justo como lo habíamos pactado,  volvimos con ella, yo estaba sufriendo, el cólico había empezado unos minutos antes e intentaba poner buena cara, pero cada que uno de los ventiladores volvía hacia mí, el viento me volvía a producir dolor y tenía esa incomodidad en la cintura, que si quien me lee es una mujer, seguramente podrá entenderlo. Lucia nos hablaba de sus productos y de Destila Patrimonio, de los problemas que tuvieron cuando un “Inteligentísimo” empresario quiso apropiarse del viche y convertirlo en su marca, cuando me miró, entendió clarito lo que me estaba pasando, pidió que nos sirvieran unos tragos, a mí me dijo ”tómese este” y me pasó una copa. Además de recordar el día por el dolor, lo recuerdo por el alivio que sentí, luego de tomar el traguito de viche.

Lucía sonrió, hablamos del cura’o como medicina y hasta tónico de belleza, del saber ancestral y de cómo deberíamos ponernos en contacto con los líderes de Destila Patrimonio y así hacer las cosas como son… pensamos que ese encuentro sucedería en el último día de la expedición junto a una nueva cita con nuestros amigos de Funda Productividad para hablar oficialmente con ellos y obtener más imágenes para lo que pensábamos sería parte del ”taste” de Denominación de Origen y material de investigación para luego presentar nuevos proyectos… Todos los planes tuvieron que suspenderse.

 

Llegando al hotel, nuestra cabeza estaba en otra cosa: ¿cómo podríamos regresar a Cali? Quedarnos un día más era imposible, como lo dije desde el primer día, el tiempo de nuestros talentosos realizadores es limitado y debido al clima, no era seguro quedarse.

Preguntamos y existía el rumor de cierre de las vías pronto, la cosa se volvía como diría May, Pelu’a, decidimos que lo mejor era ir al terminal a buscar pasajes, aunque nos tocara llevar los equipos alzados todo el camino. 

Un viaje que suele durar una hora y media, tomó 4 horas  debido a los trabajos en la vía, en las que estuvimos detenidos dos horas esperando que dieran paso por uno de los carriles; este tiempo fue aprovechado por mí para dormir y por mis compañeros de cámara y sonido para capturar algo del entorno natural, elementos supremamente útiles al montar todos los productos de esta expedición que pueden ver.

Llegando a Cali nos despedimos y fue entonces que, hablando de todo lo vivido en este viaje y en otros, con May creímos que sería lindo compartir todas estas experiencias.  ¿Qué creen ustedes? ¿Teníamos razón?

Finalmente, recapacitando en nuestro compromiso con la comunidad de contar, darles visibilidad a sus procesos y lo que están haciendo, pensamos en crear un video para que ellos pudieran compartir… esto nos parecía insuficiente, no cubría todo lo que prometimos. Entonces, con Gustavo y May decidimos que si ya habíamos metido la mano, meteríamos hasta el hombro, así que sin importarnos que no había ni dinero ni apoyo de ninguna institución turística o cultural para esto, tomariamos el material y nació la Expedición Buenaventura con estas primeras entradas del Blog, dos series documentales y una temporada de pódcast.

 

Gracias a todos, líderes, activistas, sabedores, cocineras tradicionales y amigos de las Fuerzas Armadas de Colombia. Todos ustedes son el motivo y el apoyo por el que esta etapa de nuestro proyecto se hizo realidad. Las circunstancias por las que está atravesando el mundo, nos han impedido regresar pero estamos más que deseosos de encontrarnos con ustedes y agregar un nuevo capítulo a nuestra Mochila Desgualanga’.